lunes, 18 de junio de 2018

Día #3: Campo Maior - Elvás - Évora

Poner la radio del coche y tener que escuchar ‘Espanha es de Hierro, pero Cristiano es de acero’, manda huevos!!!
Menos mal que ha sido tras desayunar de nuevo al aire libre, y bajar a la piscina a tomar un ratito el sol a las 9:30 aproximadamente. Después, cerrar maletas y carretera que hoy toca cambio de destino. Hemos estado muy pero que muy bien en esta Herdade da Dourada. La vamos a echar de menos. Totalmente recomendable.



Hoy nos desplazamos hacia el sur. Dejamos los verdes paisajes del Alentejo Norte, para bajar a las llanuras del Alentejo Central. Primera parada, Campo Maior. O mejor dicho, a las afueras de esta población. Aquí se encuentran dos edificios que queríamos ver. 

El primero de ellos, la Adega Mayor, la primera bodega de autor de todo Portugal. Edificio diseñado por el arquitecto portugués Siza Vieira, entre vides de varias uvas autóctonas alentejanas.






Y es que cuando hablamos de vinos y de Portugal, enseguida nos viene a la cabeza el vinho verde. Lo que mucha gente no sabe es que los vinos del Alentejo, tintos y blancos, están cogiendo una fama internacional. 

Hemos podido recorrer sus instalaciones, muy modernas, y subir a la terraza para admirar el paisaje.





Justo al lado, otra visita que no podíamos dejar pasar por alto, para unos enamorados del café. Se trata del Museo del café. Al lado de la sede de la empresa de cafés más famosos del país, cafés Delta, se encuentra este museo.


No teníamos intención de ver sus instalaciones, pero si de tomar un café como Dios manda. Y eso que aquí en Portugal, lo del café es todo un ritual. Pues nada, que hemos pedido dos ‘cafés’ y un amable chico nos ha dado una lección de todos los prolegómenos, de cómo se debe preparar, cómo se debe degustar y de las diferentes sensaciones gustativas por las que íbamos a pasar. La charla ha sido muy interesante y el café, solo y sin azúcar (cómo se debe tomar un buen café) una delicia.


Ambos edificios y aficiones, la del vino y la del café, responden al afán de un empresario local, Nabeiro, nacido en Campo Maior, ex-alcalde y al que todo el pueblo le tiene en gran estima por el conglomerado de empresas que ha montado. Dicen que es una de las fortunas del país. 


Con un calor sofocante, alrededor de los 35°, hemos parado a comer, ahora sí, en Campo Maior. Un menú muy local, migas alentejanas y lagarto. De postre, sericaia con ciruela de Elvas.


Un breve paseo para bajar la comida y con la única intención de visitar la, cerrada, Capilla de los Ossos, lugar tétrico donde los haya y que al menos hemos podido fotografiar a través de un cristal.







Nuestro siguiente destino es una población muy visitada por los españoles, dada la cercanía con la ciudad de Badajoz. Se trata de Elvás, una de las ciudades fortaleza más espectaculares del mundo. Y no solo por su muralla perfectamente delimitada, sino por otros dos baluartes que la vigilan desde la cercanía.








Destaca también el acueducto de su entrada, dicen que aún en funcionamiento.



Tras un breve paseo, ya que nosotros somos de los que ya habíamos estado aquí en una de nuestras escapadas por tierras extremeñas, hemos llegado a nuestro último destino por hoy, y que nos acogerá durante las próximas 4 noches: Évora. Además, el AirBnB que hemos cogido, nos ha permitido conocer cómo es una casa alentejana por dentro. 








Seguiremos informando.

domingo, 17 de junio de 2018

Día #2: Parque Natural de la Sierra de San Mamede - Alegrete - Crato

Qué maravilla de tiempo. Hoy el termómetro sigue en ascenso y eso se nota ya desde la mañana. Desayuno de nuevo en la calle, y charla con Nuno, el dueño de este oasis, que nos ha recomendado varias cosas que Roberto no tenía en su guía (oye, y no ha entrado en pánico ni nada parecido. ¿Se estará haciendo mayor?) Nuno nos ha comentado que hasta Febrero tuvieron una fuerte sequía pero que desde entonces, al igual que en España, no ha parado de llover. Y eso se nota en los campos y en el color tan verde de todo el paisaje. Menos mal que ha sido llegar nosotros y empezar el veranito!

Hoy queríamos rodear el Parque para disfrutar, sobre todo con sus paisajes tan variados. Y es que según subas o bajes, estés por una ladera o por la opuesta, los campos de alcornoques se convierten en olivos, o en naranjos, o en cerezos (qué ricas , por cierto).



Pequeñas aldeas jalonan el camino, aunque hay un pueblecito que se lleva todos los elogios: Alegrete. Con su castillo en lo alto, lo que sobre todo destacamos es la paz que se respira.

 Lo tienen todo muy bien cuidado, las casas; las calles...













Hemos aprovechado para hacer alguna compra pensando en la comida de hoy, y de paso, tomar un pingado. 


Y, aunque os parezca mentira, con las mismas hemos vuelto al alojamiento a comer y disfrutar de las hamacas de la piscina y del tiempo tan bueno que nos está haciendo. Hoy rondamos los 33° y ya nos avisan que los 40° están al caer.


Tras un descanso más que reparador, hemos salido para ir a Crato, donde Nuno nos ha recomendado ir a ver el partido. No sin antes parar en la Pousada de Flor da Rosa, con orígenes de la orden de Malta, y reconstruido por un famoso arquitecto portugués. La visita ha merecido la pena por ver una construcción única en su género en Portugal. 









Después, a disfrutar/sufrir con la roja (hoy, de blanco) en un bar repleto de parroquianos con los que hemos echado unas risas con tanto gol. Al final, todos contentos (p... Cristiano!)


Seguiremos informando.